Entendiendo la Leucemia Linfocítica Crónica o Linfoma Linfocítico de Células Pequeñas (LLC o LLCP)

Resumen

La leucemia linfocítica crónica (LLC) y el linfoma linfocítico de células pequeñas (LLCP) son formas de linfoma no Hodgkin de bajo grado (crecimiento lento) que se desarrollan a partir de glóbulos blancos llamados linfocitos. La LLC y el LLCP son básicamente la misma enfermedad, la única diferencia es la ubicación del cáncer primario. En la LLC, las células cancerosas se localizan en el torrente sanguíneo y en la médula ósea (el tejido esponjoso en el interior del hueso). En el LLCP, las células cancerosas se localizan principalmente en los ganglios linfáticos (pequeñas estructuras con forma de frijol que ayudan al organismo a combatir las enfermedades, Figura 1). En muchos casos de LLC y LLCP, las células cancerosas se localizan en el torrente sanguíneo, la médula ósea y los ganglios linfático, en cuyo caso, los términos LLC y LLCP se usan indistintamente.

Figura 1. El sistema linfático (tejidos y órganos que producen, almacenan y transportan glóbulos blancos) y los ganglios linfáticos.

Síntomas, estadificación y procedimientos diagnósticos

Muchos pacientes con LLC o LLCP viven durante años sin ningún síntoma evidente. Es posible que se detecte la enfermedad durante análisis de sangre o exámenes físicos de rutina. Otros pacientes pueden tener síntomas que los obligan a consultar al médico y las pruebas pueden derivar en el diagnóstico de LLC o LLCP. Los síntomas dependen de la localización del tumor y pueden ser leves.

Los síntomas más frecuentes son:
  • Fatiga (cansancio extremo);
  • Falta de aire;
  • Sangrado o formación de moretones con facilidad;
  • Dolor óseo;
  • Sudores nocturnos;
  • Pérdida de peso;
  • Infecciones frecuentes.

Los síntomas menos frecuentes suelen estar relacionados con el aumento del tamaño de los ganglios linfáticos o el bazo, y pueden causar molestias y la sensación de estar satisfecho después de comer pequeñas cantidades.

La mayoría de los casos de LLC y LLCP se diagnostican basándose en los resultados anormales de los análisis de sangre en personas que no tienen síntomas de la enfermedad. El médico también podría sospechar que un paciente tiene LLC o LLCP debido a los síntomas notificados o a los resultados de los exámenes físicos. Por lo general, se utilizan las siguientes pruebas para confirmar el diagnóstico:

  • Hemograma completo con diferencial, prueba en la que se mide la cantidad de las diferentes células sanguíneas. El diagnóstico de la LLC se caracteriza por un recuento elevado de linfocitos y, en ocasiones, por niveles bajos de eritrocitos y plaquetas.
  • Examen hematopatológico de frotis de sangre y, en ocasiones es necesarion obtener una biopsia de médula ósea.
  • Inmunofenotipificación de los linfocitos (un tipo de glóbulo blanco) en la sangre y los ganglios linfáticos. En estas pruebas se utilizan sustancias químicas o colorantes para saber si hay determinadas proteínas en el exterior de la célula (proteínas de la superficie celular). Esta información distingue a la LLC de otros tipos de leucemia o linfoma. Los marcadores clásicos presentes en la LLC y LLCP son CD5, CD19, CD23 y expresión débil de CD20.
  • Examen histopatológico de una biopsia de ganglios linfáticos (necesaria para el diagnóstico de LLCP si la citometría de flujo de la sangre no proporciona información suficiente).

Los pacientes con LLC se estadifican utilizando el sistema de estadificación de Rai o el sistema de clasificación de Binet. Los médicos de los Estados Unidos tienden a utilizar el sistema de Rai (tabla 1), mientras que el sistema de Binet (tabla 2) es más popular en Europa. La estadificación de Rai establece grupos de riesgo (bajo, intermedio y alto) que indican la probabilidad de que la enfermedad empeore o requiera tratamiento. Ambos sistemas de estadificación están diseñados para evaluar la cantidad de enfermedad presente y si esta se considera activa o en progresión (cuando el tumor está creciendo o extendiéndose). Es importante señalar que los pacientes con LLC o LLCP no necesariamente progresan por etapas en orden numérico, es decir, uno podría pasar de estadio 1 a estadio 3.

GradoDescripciónGrupo de riesgo
0• Linfocitosis de la sangre (aumento de linfocitos).
• Sin aumento de tamaño de los ganglios linfáticos, anemia (disminución de los glóbulos rojos) o trombocitopenia (disminución de las plaquetas).
Bajo
I• Linfocitosis sanguínea y aumento de tamaño de los ganglios linfáticos.
• Sin anemia ni trombocitopenia.
Intermedio
II• Linfocitosis de la sangre y aumento del tamaño del bazo (esplenomegalia) o del hígado (hepatomegalia).
• Sin anemia ni trombocitopenia.
Intermedio
III• Linfocitosis de la sangre.
• Anemia (hemoglobina inferior a 11 gramos por decilitro).
Alto
IV• Linfocitosis de la sangre.
• Trombocitopenia (plaquetas inferiores a 100,000 por microlitro).
Alto
GradoDescripciónEmparejamiento con los estadios de Rai
A• Menos de tres de las cinco áreas posibles ampliadas*
• Sin anemia ni trombocitopenia
Estadios 0, I y II de Rai
B• Tres o más de las cinco posibles zonas ampliadas*
• Sin anemia ni trombocitopenia
Estadios I y II de Rai
C• Cualquier cantidad de posibles zonas ampliadas
• Anemia o trombocitopenia
Estadios III y IV de Rai
*Las cinco zonas con posible aumento de tamaño palpable son los ganglios linfáticos cervicales (cuello), los ganglios linfáticos axilares (axilas), los ganglios linfáticos inguinales (ingle), el bazo y el hígado.

Opciones de Tratamiento

El tratamiento depende de la intensidad de los síntomas. Cuando los pacientes no presentan o tienen pocos síntomas, los médicos pueden decidir monitorear al paciente sin tratar la enfermedad. Este enfoque se denomina vigilancia activa, también conocida como espera en observación. En este caso, el estado general de salud y la enfermedad del paciente se controlan mediante visitas periódicas que pueden incluir análisis de laboratorio (como hemograma completo) y otros exámenes físicos (como control de inflamaciones). En ocasiones, los pacientes presentan síntomas debidos a un recuento bajo de glóbulos rojos (anemia). Si los pacientes empiezan a presentar síntomas o signos de progresión de la enfermedad, se prescribe el tratamiento. No se ha demostrado que el tratamiento antes de demostrar síntomas prolongue la vida de los pacientes, por lo que es importante prolongar al máximo el tiempo sin tratamiento de la LLC retrasando el tratamiento hasta que sea necesario. Esto significa que muchos pacientes nunca necesitarán tratamiento para la LLC.

Primer Tratamiento Después del Diagnóstico

En la actualidad, existen muchas opciones de tratamiento de primera línea (inicial) para la LLC o el LLCP. Los tratamientos pueden diferir en la presencia de ciertas mutaciones [cambios permanentes en el ADN (ácido desoxirribonucleico, la molécula que porta la información genética dentro de la célula)]. Un oncólogo (médico especializado en el tratamiento del cáncer) o hematólogo (médico especializado en el tratamiento de cánceres de la sangre y otros trastornos sanguíneos) realizará una serie de pruebas para confirmar el diagnóstico de una persona y decidir sobre el tratamiento adecuado, si es necesario. La edad del paciente, su estado de salud y los beneficios frente a los efectos secundarios del tratamiento también se tienen en cuenta a la hora de tomar decisiones terapéuticas.

Medicamentos y combinaciones más nuevas han demostrado funcionar de forma excelente en pacientes con todo tipo de características de la enfermedad. Los tratamientos para la LLC y el LLCP recién diagnosticados son:

Tratamientos dirigidos (fármacos dirigidos contra las moléculas que utilizan las células cancerosas para crecer y diseminarse). Entre estos figuran inhibidores de proteínas que intervienen en la señalización celular y el crecimiento de quinasas (como acalabrutinib, zanubrutinib e ibrutinib) y el inhibidor de BCL-2 (venetoclax). Los pacientes que soliciten información sobre el tratamiento dirigido y la inmunoterapia deben consultar la hoja informativa Inmunoterapia y otros tratamientos dirigidos en el sitio web de la Fundación (lymphoma.org/publications).

Inmunoterapia (fármacos que ayudan al sistema inmunitario del organismo a combatir el cáncer), incluidos anticuerpos monoclonales (una proteína fabricada en el laboratorio que se une a las células cancerosas y ayuda al sistema inmunitario a destruirlas) como obinutuzumab (Gazyva) y rituximab (Rituxan).

Quimioterapia (fármacos que detienen el crecimiento o destruyen las células cancerosas).

Quimioinmunoterapia, que es una combinación de quimioterapia (fármacos que detienen el crecimiento de las células cancerosas o las destruyen) con inmunoterapia (fármacos que utilizan el sistema inmunitario del organismo para combatir el cáncer), como FCR (fludarabina [Fludara], ciclofosfamida [Cytoxan], rituximab [Rituxan]), GC (obinutuzumab [Gazyva] y clorambucilo [Leukeran]), y BR (bendamustina [Belrapzo/Bendeka/Treanda] y  rituximab [Rituxan]).

Medicamentos o combinaciones de medicamentos para LLC/LLCP recién diagnosticada:

  • Venetoclax (Venclexta) +/- obinutuzumab (Gazyva)
  • Acalabrutinib (Calquence) +/- obinutuzumab (Gazyva)
  • Zanubrutinib (Brukinsa)
  • Ibrutinib (Imbruvica) +/- rituximab (Rituxan)
  • Ibrutinib (Imbruvica) y obinutuzumab (Gazyva)

En ocasiones, los pacientes también pueden ser tratados con quimioterapia. La quimioterapia cumple un papel limitado en el tratamiento de la LLC en la actualidad. Las decisiones terapéuticas dependen de factores específicos del paciente, como los mencionados anteriormente, y deben conversarse en profundidad con el médico del paciente, idealmente con uno especializado en LLC. Hay otras combinaciones de tratamientos que pueden sugerirse. Entre estas f iguran quimioinmunoterapia o regímenes de inmunoterapia, como los que se indican a continuación:

  • FCR (fludarabina, ciclofosfamida y rituximab)
  • GC (obinutuzumab y clorambucilo)
  • BR (bendamustina y rituximab)
  • Rituximab (Rituxan) u obinutuzumab (Gazyva) con corticoesteroides como dexametasona y prednisona
  • Obinutuzumab (Gazyva)

LLC o LLCP Recidivante (En Relapso/ Recaída) o Resistente

La mayoría de pacientes con LLC o LLCP responderán al tratamiento inicial y entrarán en remisión (desaparición de signos y síntomas de la enfermedad). En otros casos, la enfermedad puede presentar recidiva (en relapso/recaída, significa que ha regresado luego de un período de remisión después del tratamiento) o resistencia (no responde o deja de responder al tratamiento). En estos pacientes, diferentes terapias pueden mejorar los resultados del tratamiento. Sin embargo, la mayoría de los pacientes con LLC o LLCP responden al tratamiento, y la enfermedad resistente es rara.

El tratamiento de la enfermedad recidivante (en relapso/recaída) o resistente se basa en los siguientes factores: 

  • La edad y estado general de salud del paciente. 
  • Dónde se localiza el cáncer. 
  • La gravedad de la enfermedad. 
  • Tratamiento previo (cuánto tiempo y cómo respondió el paciente a otros tratamientos). 

El tratamiento puede depender de la identificación de marcadores específicos (proteínas presentes en las células cancerosas de superficie) y de si estas células tienen determinadas mutaciones (cambios permanentes) en el ADN (ácido desoxirribonucleico, la molécula que transporta la información genética en el interior de la célula). Esto ayudará a los médicos a conocer más sobre el cáncer y a evaluar cuál es el mejor tratamiento para usted.

Los siguientes son regímenes terapéuticos comunes para la LLC o LLCP recidivante (en relapso/recaída) o resistente:

  • Tratamientos dirigidos que pueden combinarse con el anticuerpo monoclonal rituximab (Rituxan):
    • Ibrutinib (Imbruvica)
    • Acalabrutinib (Calquence)
    • Venetoclax (Venclexta) +/-rituximab (Rituxan)
    • Zanubrutinib (Brukinsa)
    • Pirtobrutinib (Jaypirca)
    • Duvelisib (Copiktra)
  • Terapia de linfocitos T con receptor de antígeno quimérico (CAR) (un tipo especial de inmunoterapia que utiliza las propias células inmunitarias del paciente para tratar el cáncer), como lisocabtagene ciloleucel (Breyanzi).
  • Trasplante de células madre (TCM), el paciente recibe quimioterapia o radioterapia en dosis altas para eliminar las células hematopoyéticas o las células madre y después recibe células madre sanas para restablecer el sistema inmunitario y la capacidad de la médula ósea para fabricar nuevas células sanguíneas.
    • TCM alógeno (células de un donante vivo)

El TCM alógeno es una opción potencialmente curativa. Sin embargo, la mayoría de los pacientes evolucionan bien con los nuevos tratamientos así se evita el riesgo de complicaciones de los trasplantes. Si desea obtener más información sobre el TCM alógeno, consulte la publicación Comprender la terapia celular en el sitio web de la Lymphoma Research Foundation en lymphoma.org/publications.

Hay otros tratamientos disponibles o en fase de desarrollo (disponibles participando en un ensayo clínico) que debe analizar con su médico o con un médico especializado en LLC.

Tratamientos en Investigación

En la actualidad, se están evaluando en estudios clínicos muchos tratamientos nuevos (también denominados medicamentos en investigación) y combinaciones para pacientes con LLC o LLCP, ya sea con diagnóstico reciente o previo. Los resultados de estos estudios clínicos pueden mejorar o cambiar el tratamiento de referencia actual (el tratamiento adecuado que es ampliamente utilizado por los profesionales de la salud y aceptado por los expertos médicos). En la Tabla 3 (a continuación) se indican algunos de estos medicamentos en investigación a los que se puede acceder a través de un estudio clínico. Para obtener más información sobre los estudios clínicos, consulte la publicación Comprender los estudios clínicos en el sitio web de la Fundación en lymphoma.org/publication (Tabla 3).

Agente(s) (Medicamento)Clase (Tipo de Tratamiento)Tipo de Linfoma
Lisaftoclax (APG-2575)Terapia dirigida; inhibidor de BCL-2LLC o LLCP no tratados
Sonrotoclax (BGB-11417)Terapia dirigida; inhibidor de BCL-2LLC o LLCP no tratados
Orelabrutinib (ICP-022)Terapia dirigida; inhibidor de BTKLLC o LLCP no tratados
Nemtabrutinib (MK-1026, ARQ 531)Terapia dirigida; inhibidor de BTKLLC o LLCP no tratados
BGB-16673Terapia dirigida; degradador de BTKLLC o LLCP no tratados
Daratumumab (Darzelex)Inmunoterapia; anticuerpo anti-CD38LLC o LLCP recidivante o resistente
MOR00208Inmunoterapia; anticuerpo anti-CD19LLC o LLCP recidivante o resistente
Pembrolizumab (Keytruda)Inmunoterapia; inhibidor del punto de control PD-1LLC o LLCP recidivante o resistente
TL-895Terapia dirigida; inhibidor de tirosina quinasaLLC o LLCP recidivante o resistente
TQB-3909Terapia dirigida; inhibidor de BCL-2LLC o LLCP recidivante o resistente
AtezolizumabInmunoterapia; inhibidor del punto de control PD-1LLC o LLCP recidivante o resistente

BCL-2, linfoma de células B 2; BTK, tirosina cinasa de Bruton; LLC y LLCP, leucemia linfocítica crónica y linfoma linfocítico de células pequeñas; PD-1, proteína de muerte celular programada 1.

Es importante recordar que la investigación científica está en constante evolución. Las opciones de tratamiento pueden cambiar a medida que se descubren nuevos tratamientos y se mejoran los actuales. Por lo tanto, es importante que los pacientes consulten a su médico o a la Fundación para conocer las novedades del tratamiento que puedan haber aparecido recientemente. También es muy importante que todos los pacientes con LLC consulten a un especialista en LLC para aclarar cualquier duda.

¿Cómo Abogar a Sí Mismo?

Promoverse a sí mismo y ser un participante activo en las decisiones de atención médica puede ser una experiencia positiva. Puede ayudar a los pacientes a recuperar la sensación de control que pueden haber perdido tras el diagnóstico de linfoma asegurándose de que reciben la mejor asistencia. Los pacientes y cuidadores deben recordar que son aliados en su plan de tratamiento.

  • No tenga miedo de hacer preguntas a los médicos o enfermeros sobre su atención. Un paciente educado que haga preguntas no es “ser un reto para su médico” (ni es “un paciente difícil”).
  • Obtenga más información sobre el linfoma solicitándole información a su médico y visitando sitios de redes confiables, como el de la Fundación en www.lymphoma.org.
  • Aproveche la asesoría, los grupos de apoyo, la consejería nutricional, las clases de acondicionamiento físico, las artes expresivas y otros servicios que se ofrecen en el consultorio médico, centro oncológico u hospital.
  • Considere la posibilidad de unirse a la Red de Apoyo para Linfomas de la Fundación, un programa nacional de apoyo entre pares que relaciona a pacientes y cuidadores con personas que han tenido experiencias similares. Para obtener información sobre el programa, llame al (800) 500-9976 o envíe un correo electrónico a [email protected].
  • Por último, es importante que los pacientes no tengan miedo de hablar con el equipo de atención médica sobre cuestiones no médicas como el transporte, las finanzas, los seguros, el tratamiento o tomarse tiempo libre y el cuidado de niños. Hay enfermeros, asistentes sociales y auxiliares médicos que pueden proporcionar apoyo y recursos para ayudar.

Estudios Clínicos

Los estudios clínicos son esenciales para identificar medicamentos eficaces y determinar las dosis óptimas para el tratamiento de pacientes con linfoma. Los estudios clínicos no son un “último recurso” para los pacientes. Todos los medicamentos disponibles en la actualidad han tenido que ser probados en estudios clínicos antes de que fueran aprobados para uso general, así como todos los tratamientos nuevos y emergentes. Hay cuatro tipos o fases principales de estudios clínicos. La fase se basa en el objetivo del estudio y en la cantidad de participantes.

Fase I

  • Identificar una dosis segura de un nuevo medicamento
  • Decidir sobre un horario de dosificación para el medicamento
  • Conocer los efectos secundarios relacionados con la terapia

Fase II

  • Saber si un nuevo tratamiento es eficaz contra cierto tipo de cáncer a la dosis determinada en la Fase I
  • Confirmar y obtener más información sobre los efectos secundarios identificados en la Fase I

Fase III

  • Comparar el nuevo tratamiento o el nuevo uso de un tratamiento existente con los tratamientos estándar actuales
  • Obtener información detallada sobre qué tan bien funciona el tratamiento y sobre los tipos y la gravedad de los efectos secundarios que causa

Fase IV

  • Analizar la seguridad y la eficacia a largo plazo que tienen lugar después de que la FDA haya aprobado un nuevo tratamiento y que esté disponible para el público.

Los pacientes interesados en participar en un estudio clínico deben leer la hoja informativa Comprender los estudios clínicos en el sitio web de la Fundación (visite lymphoma.org/ publications), y el Formulario de solicitud de estudios clínicos en lymphoma.org, hablar con su médico o comunicarse con la Línea de ayuda de la Fundación para realizar la búsqueda individualizada de un estudio clínico al (800) 500-9976 o por correo electrónico a [email protected].

Enfermedad Residual Mínima

La enfermedad residual mínima (ERM), también conocida como enfermedad residual medible, se refiere al pequeño número de células cancerosas que queda en el organismo tras la finalización del tratamiento. Normalmente, la prueba de ERM detectan las células cancerosas que permanecen en la sangre o la médula ósea. La prueba de ERM suele realizarse en estudios clínicos. Al utilizar métodos de laboratorio muy sensibles, se puede detectar una célula cancerosa entre 1 000 000 de células sanguíneas sanas. Una prueba de ERM negativa significa que no se detectan células cancerosas dentro de la sensibilidad del método utilizado. La prueba de ERM se utiliza principalmente como marcador de pronóstico (predice la evolución probable de la enfermedad) y aporta información útil sobre el resultado a largo plazo después del tratamiento. El valor pronóstico (la capacidad para predecir qué tan bien evolucionará el paciente) de la ERM puede depender del tratamiento que este esté recibiendo.

Los estudios han descubierto que, con ciertos tratamientos de LLC, los pacientes con niveles más bajos de ERM (con menos células cancerosas después de completar el tratamiento) tienen una remisión más prolongada. Los pacientes que reciben tratamiento con inhibidores de la tirosina quinasa de Bruton (BTK) (un tipo de fármaco que actúa al bloquear una proteína específica llamada BTK, que las células cancerosas utilizan para sobrevivir y diseminarse) pueden no alcanzar un estado de ERM negativo. Sin embargo, la respuesta al tratamiento puede durar mucho tiempo y mantener la enfermedad controlada durante muchos años. Por este motivo, tener una ERM detectable no significa necesariamente que la enfermedad haya presentado recidiva (relapso o recaída) o resistencia. Esto le ayudará a tomar decisiones individualizadas para su caso. En estudios más recientes se está investigando si la ERM no detectable puede dar lugar a un ciclo más corto de tratamiento para los pacientes. Hay que alentar a los pacientes a que hablen de la ERM con su médico o con un médico especializado en LLC o LLCP. Si su médico decide analizar la ERM, es importante que le explique cuál es su estado de ERM y lo que significa.

Seguimiento

Sobrevivencia

Como sobreviviente de cáncer, es importante que ponga en práctica el autocuidado con frecuencia para restablecer su bienestar físico y emocional. Adoptar rutinas de autocuidado le ayudará a recargar energía y mantenerse sano. Hable con su equipo médico sobre la elaboración de un plan de bienestar que le ayude a mantenerse física y emocionalmente sano y a mejorar su estado de ánimo. Considere las siguientes sugerencias:

  • Esté atento a su salud. Preséntese a todas sus citas médicas y tome los medicamentos según lo prescrito.
  • Ejercicio. Manténgase activo con periodos cortos de ejercicio diario (camine, trote o monte en bicicleta durante 30 minutos). Si no es posible, suba las escaleras en lugar de tomar el ascensor o estacione más lejos de lo habitual.
  • Coma bien. Incluya frutas y verduras en sus comidas y mantenga una alimentación equilibrada.
  • Reduzca los factores de riesgo. Deje de fumar y reduzca el consumo de alcohol.
  • Duerma. Intente dormir 7 horas por la noche o hacer siestas cuando sea necesario.
  • Descanse. La meditación, la respiración profunda y los estiramientos pueden ayudarle a relajarse y reducir el estrés.
  • Escriba. Llevar un diario de pensamientos y sentimientos puede ayudarle a desprenderse de preocupaciones y miedos.

Consulte la hoja informativa de la Serie Sobrevivencia de la Fundación en el sitio web de la Fundación, lymphoma.org/publication, para obtener más información.

Cuidadores

Hay muchas maneras de ayudar a un ser querido con linfoma, como se indica a continuación:

  • Esté presente. Lo más importante que puede hacer un cuidador acompañante es “estar.”
  • Esté preparado. Hable con el equipo de atención médica para saber cuáles deben ser las expectativas a lo largo del tratamiento, cómo manejar los síntomas y cuándo pedir ayuda.
  • Escuche. Cada persona pide ayuda de maneras diferentes, de manera verbal (con palabras) y no verbal, y algunas pueden necesitar más consuelo, mientras que otras están más orientadas a la acción.
  • Evite actuar como “animador”. No ignore los sentimientos negativos de su ser querido (como tristeza, ira o preocupación).
  • Organice la ayuda. Precipitarse a ayudar de pronto tras el diagnóstico puede dificultar el manejo de la situación y crear una tensión improductiva.
  • Configure el acceso remoto con la computadora y/o el teléfono. Esto es útil para la comunicación periódica con su ser querido.
  • Ofrezca llevarlo. Esto es importante para las personas con movilidad reducida o recursos limitados.
  • Tome notas. Si acude a citas, escriba el plan del médico, los medicamentos, los posibles efectos secundarios y otra información relevante.

Se recomienda a los pacientes y a sus cuidadores que conserven copias de todas las historias clínicas. Esto incluye los resultados de las pruebas, así como información sobre los tipos, cantidades y duración de todos los tratamientos recibidos. Las historias clínicas son importantes para hacer un seguimiento de los efectos secundarios del tratamiento o de las posibles recidivas de la enfermedad.

Consulte la hoja informativa de Cuidadores en el sitio web de la Fundación en lymphoma.org/publication para obtener más información.

Preguntas Para su Equipo de Atención Médica

  • ¿Cuál es mi diagnóstico exacto? ¿Qué subtipo de linfoma tengo? ¿Puedo obtener una copia del informe del patólogo?
  • ¿Cuál es el estadio de mi enfermedad? ¿En qué zona del cuerpo se localiza específicamente?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento? ¿Qué me recomienda y por qué? ¿Elegir un tratamiento me impediría recibir un tipo diferente de tratamiento en un momento posterior? ¿Cómo se administran los diferentes tratamientos?
  • ¿Necesito más de un tipo de tratamiento?
  • ¿Cuál es el objetivo del tratamiento? ¿Cuáles son los beneficios esperados de cada tipo de tratamiento?
  • ¿Es adecuado el análisis de ERM para mi tipo de linfoma?
  • ¿Cómo sabremos si la terapia está funcionando? ¿Qué pruebas necesitaré para determinar si el tratamiento está funcionando y con qué frecuencia tendré que hacerme pruebas?
  • ¿Cuánto dura el tratamiento?
  • ¿Qué probabilidades hay de que el tratamiento tenga éxito?
  • ¿Qué es un estudio clínico? ¿Hay estudios clínicos disponibles que estén estudiando nuevos tratamientos para mi tipo de linfoma? ¿Un estudio clínico sería adecuado para mí? ¿Cómo me beneficiaría? ¿Hay alguna desventaja por participar en un estudio clínico?
  • ¿Con quién debo hablar en relación con cualquier pregunta que pueda tener sobre la asistencia financiera y la cobertura de seguro? ¿Cuánto costará el tratamiento? ¿Cuáles serán los gastos que deberé pagar de mi bolsillo?
  • ¿Podré trabajar durante el tratamiento? ¿Podré conducir o tomar transporte público durante el tratamiento?
  • ¿Debo ocuparme de otros problemas médicos o dentales antes de iniciar el tratamiento?

Programas y Servicios de la Fundación

Plan de cuidados del linfoma

Mantener su información en un solo lugar puede ayudarlo a sentirse más organizado y en control. También facilita buscar información relacionada con su atención y ahorra un tiempo valioso. El documento del Plan de cuidados del linfoma de la Fundación organiza la información sobre el equipo de atención médica, el régimen de tratamiento y el seguimiento. También puede realizar un seguimiento de los exámenes médicos y cualquier síntoma que experimente para hablar con su médico durante futuras citas. Para acceder al documento del Plan de cuidados del linfoma, visite linfoma.org/publications.

Programas educativos para pacientes

La Fundación también ofrece diversas actividades educativas, como reuniones en vivo y seminarios en la red para personas que deseen aprender directamente de expertos en linfoma. Estos programas proporcionan a la comunidad de linfoma información importante sobre el diagnóstico y tratamiento del linfoma, así como información sobre estudios clínicos, avances en investigación y cómo tratar o afrontar la enfermedad. Estos programas están diseñados para satisfacer las necesidades de los pacientes con linfoma desde el momento del diagnóstico hasta la sobrevivencia a largo plazo. Para consultar nuestro cronograma de próximos programas, visite lymphoma.org/programs.

Línea de ayuda

El personal de la Línea de ayuda de la Fundación está disponible para responder sus preguntas generales sobre el linfoma y la información sobre el tratamiento, así como para brindar apoyo individual y referencias para usted y sus seres queridos. Las personas que llaman pueden solicitar los servicios de un intérprete de idiomas. La Fundación también ofrece un programa de apoyo entre pares llamado Red de Apoyo del Linfoma e información sobre estudios clínicos a través de nuestro Servicio de información sobre estudios clínicos. Si desea obtener más información sobre cualquiera de estos recursos, visite nuestro sitio web en lymphoma.org, comuníquese con la Línea de ayuda de la Fundación al (800) 500-9976 o escriba por correo electrónico a [email protected].

Para obtener información en español, visite lymphoma.org/es.

Red de apoyo para el linfoma.

La Red de Apoyo para Linfomas de la Lymphoma Research Foundation es un programa de apoyo entre pares que conecta a pacientes y cuidadores con voluntarios que tienen experiencia con el linfoma, tratamientos similares o desafíos, a fin de brindarse motivación y apoyo emocional mutuo. Puede resultarle útil si usted o un ser querido han recibido un diagnóstico reciente, están en tratamiento o están en remisión. Si desea más información sobre este programa, comuníquese con la Línea de ayuda de la Fundación o visite www.lymphoma.org/resources/supportservices/lsn.

Servicio de información sobre estudios clínicos

La Fundación ofrece un “Servicio de información de estudios clínicos” para aumentar la conciencia sobre los estudios que se llevan a cabo en los centros de tratamiento del cáncer en todo el país. Previa solicitud, nuestro personal de la línea de ayuda puede realizar una búsqueda personalizada de posibles estudios de tratamiento de linfoma en el área de un paciente. Los resultados del estudio se pueden enviar por correo postal o electrónico para que se puedan analizar con el equipo de atención médica que trata al paciente y con sus seres queridos. Las personas interesadas en que se les realice un estudio pueden comunicarse con la línea de ayuda llamando al (800)500-9976o enviando un correo electrónico a helpline@ lymphoma.org o completar un formulario de solicitud de estudio en nuestro sitio web en www.lymphoma.org/ctis.


© 2025 Lymphoma Research Foundation

Aviso: La Lymphoma Research Foundation es una organización nacional sin fines de lucro con sede en los Estados Unidos (EE. UU.) que cuenta con programas y recursos educativos destinados a una audiencia de EE. UU. Estos programas y recursos tienen fines educativos únicamente y no reemplazan el asesoramiento médico. A las personas que utilizan los programas y servicios de la Fundación se les recomienda que consulten a un profesional médico para obtener asesoramiento, diagnósticos o tratamiento médicos. Los programas y recursos de la Fundación abordan los tratamientos disponibles para el linfoma o LLC en Estados Unidos e información sobre las aprobaciones de fármacos de la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA).

La Fundación no avala ningún tratamiento, producto o servicio mencionado en sus recursos. La información proporcionada es solo para fines informativos y no debe considerarse un aval. La Fundación no será responsable de los perjuicios directos, indirectos, incidentales, especiales, consecuentes o punitivos que se deriven del uso de sus programas y recursos, en la medida en que lo permita la ley. Usted asume toda la responsabilidad por cualquier medida tomada sobre la base de la información proporcionada.

Para las personas que están fuera de EE. UU. y buscan información, la Fundación recomienda la Lymphoma Coalition. La Lymphoma Coalition es una red mundial de organizaciones internacionales sin ánimo de lucro y ONG de pacientes con linfoma con información adecuada para audiencias no estadounidenses. Para obtener más información, visite su sitio web en https://lymphomacoalition.org.

Todos los contenidos proporcionados por la Fundación están protegidos por leyes de propiedad intelectual. No puede reproducir, distribuir ni utilizar de otro modo el contenido sin el consentimiento previo por escrito de la Fundación.

La Lymphoma Research Foundation agradece los conocimientos especializados y la revisión de nuestro comité editorial:

Co-Chair: Leo I. Gordon, MD, FACP
Robert H. Lurie Comprehensive Cancer Center of Northwestern University

Co-Chair: Kristie A. Blum, MD
Emory University School of Medicine

Jennifer E. Amengual, MD
Columbia University

Carla Casulo, MD
James P. Wilmot Cancer Institute

Shana Jacobs, MD
Children’s National Hospital

Patrick Conner Johnson, MD
Massachusetts General Hospital

Manali Kamdar, MD
University of Colorado

Ryan Lynch, MD
University of Washington

Peter Martin, MD
Weill Cornell Medicine

Lia Palomba, MD
Memorial Sloan Kettering Cancer Center

Tycel Phillips, MD
City of Hope

Pierluigi Porcu, MD
Thomas Jefferson University

Neha Mehta-Shah, MD, MSCI
Washington University School of Medicine St. Louis

Sarah Rutherford, MD
Weill Cornell Medicine

Financiado con subvenciones de: