Entendieno los Linfomas de Linfocitos B Indolentes
Resumen
El linfoma de la zona marginal (LZM), la macroglobulinemia de Waldenström (MW) y el linfoma cutáneo de linfocitos B (LCLB) son linfomas no Hodgkin (LNH) de linfocitos B indolentes (de crecimiento lento). Los linfocitos B son un tipo de glóbulo blanco que ayuda al organismo a combatir las infecciones.
Linfoma de zona marginal (LZM)
El LZM se desarrolla en una parte del ganglio linfático (pequeñas estructuras con forma de frijol que ayudan al organismo a combatir las enfermedades, Figura 1) denominada zona marginal. El LZM es el tercer linfoma indolente más frecuente y representa entre el 5 % y el 10 % de todos los LNH. La cantidad de casos nuevos de LZM aumenta con la edad, pero la media de edad en el momento del diagnóstico depende del tipo de LZM (consulte a continuación).

Figura 1. El sistema linfático (tejidos y órganos que producen, almacenan y transportan glóbulos blancos) y los ganglios linfáticos.

Los subtipos más frecuentes de LZM son:
El linfoma de tejido linfoide asociado a mucosas (LTLM) o LZM extranodular es la forma más frecuente de LZM (61 % de todos los casos de LZM). Este tipo de LZM afecta a los tejidos situados fuera de los ganglios linfáticos (tejidos extranodales) como la mucosa (revestimiento interno) de algunos órganos internos y cavidades corporales. A continuación, se enumeran los órganos en los que se encuentran los linfomas LTLM:
- Intestino delgado, glándulas salivales, tiroides, mama, alrededor del ojo (linfoma de anexos oculares [LAO]), pulmón y piel (denominado LTLM no gástrico ).
- Estómago (llamado LTLM gástrico ), glándula parótida [la mayor de las glándulas salivales] o tiroides: Los linfomas LTLM suelen aparecer como consecuencia de una inflamación crónica (respuesta corporal lenta y prolongada a una infección que dura varios meses o años) causada por una infección (por bacterias) o enfermedades autoinmunitarias (el sistema inmunitario del organismo empieza a atacar a sus propias células sanas), como tiroiditis de Hashimoto o síndrome de Sjögren. En algunos pacientes, esto podría aumentar el riesgo de que se conviertan en células linfomatosas. Sin embargo, la mayoría de los pacientes con estas enfermedades autoinmunes no presentarán LTLM. Entre las bacterias que causan el linfoma LTLM están: Helicobacter pylori (causa inflamación crónica del estómago y gastritis), Chlamydia psittaci (puede causar linfoma LTLM orbitario) y Campylobacter jejuni (causa linfoma abdominal mediterráneo o enfermedad inmunoproliferativa del intestino delgado, a menudo originada en el abdomen, y afecta a adultos jóvenes de países del Mediterráneo oriental)

El LZM ganglionar es un tipo raro de LZM (30 % de todos los casos de LZM) que ocurre dentro de los ganglios linfáticos.
El LZM esplénico es la forma más rara de LZM (9 % de todos los casos) y ocurre con mayor frecuencia en el bazo, en la sangre y en la médula ósea. Se asoció con la infección por el virus de la hepatitis C (VHC).
Macroglobulinemia de Waldenström (MW)
La MW es rara y representa solo el 2 % de los LNH recién diagnosticados en los Estados Unidos. Cada año, se diagnostican entre 1000 y 1500 casos nuevos de MW en los Estados Unidos. La enfermedad suele afectar a los adultos mayores y se encuentra principalmente en la médula ósea (el tejido esponjoso en el interior de los huesos), aunque los ganglios linfáticos y el bazo pueden verse afectados. La MW es un cáncer que comienza en los linfocitos B. En la MW, algunos linfocitos B presentan una mutación (cambio permanente) en su ADN (ácido desoxirribonucleico, la molécula que transporta la información genética en el interior de las células). Las mutaciones activadoras en MYD88 están presentes en el 93 a 97% de los pacientes con WM.

Figura 2. División de células normales y cancerosas. En la división celular normal, las células dañadas (con mutaciones que dan lugar al cáncer) o senescentes (antiguas) son destruidas por la apoptosis (un tipo de muerte celular que utiliza el organismo para eliminar las células anormales). En el cáncer, las células anormales se multiplican sin control.
Las células anormales del linfoma se denominan células linfoplasmocíticas porque tienen características de linfocitos B y células plasmáticas (otro tipo de glóbulo blanco). Las células linfoplasmocíticas pueden sobrevivir más tiempo y multiplicarse con mayor rapidez que los linfocitos B normales (Figura 2). La elevada cantidad de estas células anormales en la médula ósea puede reducir su función y la cantidad de células sanguíneas y plaquetas sanas. Esto puede provocar anemia (niveles bajos de glóbulos rojos), neutropenia (niveles bajos de glóbulos blancos llamados neutrófilos) y trombocitopenia (niveles bajos de plaquetas). En algunos casos, se detectan las mismas células anormales en los ganglios linfáticos o en el bazo, que pueden presentar aumento de tamaño en una tomografía computarizada (TC, también conocida como escaneo CT o TAC) (que utiliza una computadora conectada a un aparato de rayos X para obtener imágenes de zonas del interior del cuerpo).
Linfoma cutáneo de linfocitos B (LCLB)
El LCLB suele ser indolente y raro, de modo que representa aproximadamente el 2 % de los LNH. El LCLB comienza en los linfocitos B de la piel y puede aparecer en la piel como sarpullido, bultos rojizos, protuberancias o nódulos, generalmente de aspecto abultado y liso.
Los subtipos más frecuentes de LCLB son:
El linfoma cutáneo primario de centro folicular (LCPCF) es el tipo más frecuente de LCLB. Este linfoma cutáneo es de crecimiento lento (indolente) y se desarrolla lentamente durante meses o años. Suele aparecer en la cabeza, el cuello o el torso (parte superior del cuerpo o tórax) en forma de granos rojos, nódulos o placas. En algunos casos, también se puede encontrar en las piernas. Este tipo de LCLB suele diagnosticarse en adultos de mediana edad y responde bien al tratamiento.
El linfoma cutáneo primario de la zona marginal de células B (LCPZM B) es la segunda forma más frecuente de LCLB. Este linfoma indolente puede tener aspecto similar al del linfoma cutáneo primario del centro folicular, a menudo en forma de granos, placas o nódulos grandes de color rojo o morado en los brazos o la parte superior del cuerpo. Algunos casos están relacionados con una infección por Borrelia burgdorferi, un tipo de bacteria transportada por garrapatas (específicamente la garrapata del ciervo) que causa la enfermedad de Lyme. Este tipo de LCLB es más frecuente en los ancianos.

Síntomas, Estadificación y Procedimiento Diagnóstico
El LZM, la MW y el LCLB pueden presentar síntomas generales similares. Los síntomas dependen de la localización del tumor (lugar en el que se encuentra el tumor en el cuerpo) y de la extensión (estadio del cáncer y grado de diseminación) de la enfermedad.
Los síntomas más frecuentes incluyen:
- Inflamación de los ganglios linfáticos, un bulto que se puede ver o sentir.
- Cansancio.
- Erupción cutánea.
- Nódulos (bultos).
- Placas (lesiones elevadas o planas).
- Dolor torácico o abdominal.
Otros síntomas frecuentes son:
- Sangrado (especialmente en las fosas nasales y las encías).
- Dolores de cabeza.
- Mareos.
- Visión doble.
- Dolor u hormigueo en las extremidades.
Los pacientes con MW tienen una concentración elevada en la sangre de una proteína llamada inmunoglobulina M (IgM), producida por las células linfoplasmocíticas anormales. Las concentraciones muy elevadas de IgM pueden provocar hiperviscosidad (espesamiento) de la sangre. La sangre viscosa no puede circular fácilmente por el organismo, lo que puede provocar un exceso de sangrado, problemas en la vista o la audición, dolores de cabeza o mareo. En algunos casos, la IgM de la sangre puede causar otros problemas, como anemia hemolítica autoinmunitaria (una enfermedad en la que el organismo ataca y destruye sus propios glóbulos rojos) o neuropatía (hormigueo, entumecimiento o dolor causados por una lesión de los nervios). Sin embargo, algunos pacientes con hiperviscosidad no experimentan ningún síntoma.

El LCLB puede aparecer como una sola lesión (zona de aspecto anormal o diferente a la piel circundante) o como varias lesiones en una o varias regiones corporales (zonas). Muchas enfermedades cutáneas pueden tener un aspecto similar, pero no son LCLB. La enfermedad puede presentar recidiva (reaparecer después del tratamiento) o aparecer en lugares nuevos de la piel, pero rara vez se extiende fuera de ella. Alrededor del 50 % de los pacientes con lesiones únicas se curan después de la radioterapia (usa radiación de alta energía para matar las células cancerosas). Sin embargo, los pacientes con lesiones múltiples tienen mayores probabilidades de seguir presentando lesiones nuevas. Este hecho no afecta al pronóstico (cómo evolucionará el paciente), que sigue siendo muy bueno.
Para diagnosticar los linfomas de linfocitos B indolentes, por lo general se realizan análisis de sangre y una biopsia de médula ósea. Durante la biopsia, se inserta una aguja en un hueso (normalmente, en el hueso de la pelvis) y se recoge una pequeña muestra de médula ósea. Esta muestra se examina para buscar signos de cáncer en los huesos.

Opciones de Tratamiento
Cuando los pacientes tienen enfermedad estable (el cáncer no disminuye ni aumenta su tamaño ni gravedad), o no presentan síntomas, los médicos pueden decidir controlarlos sin tratar la enfermedad. Este enfoque se denomina vigilancia activa, o espera en observación. En este caso, el estado general de salud y la enfermedad del paciente se controlan mediante visitas periódicas que pueden incluir análisis de laboratorio (como hemograma completo) y estudios de diagnóstico por imágenes (como tomografía computarizada [TC]). Para obtener más información sobre la vigilancia activa, consulte la hoja informativa sobre Vigilancia Activa en el sitio web de la Fundación en lymphoma.org/publication.
Primer tratamiento después del diagnóstico
Linfoma de zona marginal (LZM)
El tratamiento activo para el LZM se inicia si el paciente comienza a presentar síntomas relacionados con el linfoma o si hay signos de que la enfermedad está avanzando (el cáncer está creciendo o extendiéndose). La selección del tratamiento para un paciente con LZM depende del subtipo de LZM, el estadio (el tamaño del cáncer y si se ha diseminado), la ubicación de la enfermedad, la edad y el estado general de salud del paciente, y cualquier signo o síntoma.
Linfomas LTLM gástricos
Dado que el linfoma LTLM gástrico a menudo es el resultado de una infección por Helicobacter pylori, el tratamiento inicial combina una terapia de dos antibióticos combinados con inhibidores de la bomba de protones (IBP, medicamentos que reducen la cantidad de ácido en el estómago), generalmente administrados durante dos semanas. Los IBP ayudan a prevenir o curar las úlceras en el estómago (llagas en las paredes del estómago). En aproximadamente el 80 % de los casos, los linfomas LTLM desaparecen después del tratamiento con antibióticos e IBP, aunque esto puede demorar varios meses. La mayoría de los linfomas LTLM gástricos son lesiones de bajo grado que crecen lentamente y por lo general no se extienden a otras partes del cuerpo. En los pacientes sin infección por Helicobacter pylori, la radioterapia es el tratamiento de referencia.
Linfomas LTLM no gástricos
Los linfomas LTLM no gástricos pueden aparecer en todo el cuerpo. Por lo tanto, el tratamiento generalmente se basa en la ubicación exacta del linfoma y el grado de diseminación. Para el LAO, la radioterapia con o sin tratamiento antibiótico suele ser muy eficaz y los pacientes pueden lograr una remisión duradera (sin signos ni síntomas de enfermedad durante mucho tiempo). Se demostró que el antibiótico doxiciclina es eficaz en el LTLM, que afecta el área alrededor del ojo, especialmente en ciertas áreas del mundo donde la infección por Chlamydia psittaci se asocia comúnmente al LAO. En casos localizados, el tratamiento generalmente puede incluir radioterapia, que es efectiva incluso a dosis muy bajas. En casos raros donde la radiación no es factible, se puede utilizar la cirugía como alternativa. La enfermedad más avanzada suele tratarse con inmunoterapia (fármacos que utilizan el sistema inmunitario del organismo para combatir el cáncer), como el anticuerpo monoclonal (una proteína fabricada en el laboratorio que se une a las células cancerosas y ayuda al sistema inmunitario a destruirlas) rituximab (Rituxan), con o sin quimioterapia.
LZM ganglionar
Debido a que el LZM ganglionar suele ser una enfermedad de crecimiento lento, los médicos pueden recomendar un método de vigilancia activa o espera en observación hasta que aparezcan los síntomas. Cuando el tratamiento es necesario, las opciones incluyen radioterapia, quimioterapia, terapia dirigida o inmunoterapia, y otros tratamientos comúnmente usados en otros tipos de linfomas de crecimiento lento, como el linfoma folicular.
LZM esplénico
No siempre es necesario un tratamiento inmediato para el LZM esplénico, pero cuando se necesita un tratamiento, existen varias opciones. A casos raros, a los pacientes se les puede practicar una cirugía llamada esplenectomía (extirpación del bazo), mientras que a otros pacientes se les puede indicar rituximab (Rituxan) con o sin quimioterapia. Cuando el LZM esplénico se asocia a infección por el virus de la hepatitis C (VHC), el tratamiento de la infección podría curar el linfoma.
Los tipos de tratamiento más comunes para el LZM son:
- Antibióticos (medicamentos que combaten las infecciones bacterianas).
- Radioterapia.
- Inmunoterapia.
- Anticuerpos monoclonales (proteínas producidas en el laboratorio que se unen a las células cancerosas y ayudan al sistema inmunitario a destruirlas) como rituximab (Rituxan).
- Fármacos inmunomoduladores (fármacos que trabajan sobre el sistema inmunitario directamente al activar o reducir la actividad de proteínas específicas).
- Quimioinmunoterapia, que es una combinación de quimioterapia (fármacos que detienen el crecimiento de las células cancerosas o las destruyen) con inmunoterapia.
- Bendamustina (Treanda) más rituximab (BR).
- R-CHOP (rituximab [Rituxan], ciclofosfamida, doxorrubicina, vincristina y prednisona).
- R-CVP (rituximab [Rituxan], ciclofosfamida, vincristina y prednisona).
- Tratamientos dirigidos (fármacos dirigidos contra las moléculas que utilizan las células cancerosas para crecer y diseminarse), como los inhibidores de la tirosina cinasa de Bruton (BTK).
- Cirugía.
Los pacientes que soliciten información sobre la inmunoterapia deben consultar la hoja informativa Inmunoterapia y otros tratamientos dirigidos en el sitio web de la Fundación (lymphoma.org/publications).
Para todos los subtipos de LZM, los tratamientos con biosimilares (fármacos que son similares a una terapia biológica existente [medicamento de referencia] pero que cuestan menos que este) pueden ser una opción para los pacientes que reciben rituximab. Estos incluyen rituximab-abbs y rituximab-pvvr. Para obtener más información, los pacientes deben ver la hoja informativa Biosimilares en el sitio web de la Fundación en lymphoma.org/publications y hablar con su médico.

Macroglobulinemia de Waldenström (MW)
El tratamiento para la MW se indica (recomienda) en pacientes con síntomas, evidencia de deterioro de la función de la médula ósea (niveles bajos de células sanguíneas y plaquetas, causados por la presencia de células linfoplasmocíticas o linfomatosas) y síntomas relacionados con el exceso de proteína IgM, como síndrome de hiperviscosidad, o complicaciones autoinmunes (cuando el sistema inmunitario del organismo ataca a sus propias células sanas), como anemia hemolítica autoinmune. Aunque la MW es una enfermedad incurable, es tratable y muchos pacientes logran una remisión durable con el tratamiento. En los pacientes que requieren tratamiento, hay muchos factores que ayudan a determinar el mejor tipo de tratamiento, como:
- Tipo e intensidad de los síntomas.
- Concentración de IgM en la sangre.
- Carga de la enfermedad (incluye cómo afecta el cáncer al paciente desde el punto de vista clínico y en otros aspectos de la vida, como el económico).
- Características genéticas de la enfermedad.
- Edad y estado general de salud del paciente.
La elección del tratamiento se basa en las necesidades de cada paciente, así como en consideraciones relativas a los efectos secundarios a corto plazo (causados por el tratamiento y que habitualmente desaparecen después de finalizarlo) y a largo plazo (aparecen durante el tratamiento y continúan durante meses o años).
Algunos pacientes con IgM muy alta y síntomas relacionados con hiperviscosidad se someten a un procedimiento llamado plasmaféresis, que revierte o previene temporalmente los síntomas asociados al exceso de proteína IgM. Este procedimiento consiste en pasar la sangre del paciente por una máquina que separa el plasma (la parte líquida de la sangre que contiene la proteína IgM) de las células sanguíneas. El plasma viscoso se sustituye por un líquido que contiene albúmina (un componente natural del plasma) antes de devolver la sangre al paciente, ahora menos viscosa y con menos proteína IgM. Los médicos suelen seguir la plasmaféresis con otros tratamientos, tales como la inmunoterapia o la quimioterapia.
Las opciones terapéuticas para los pacientes con MW son:
- Tratamiento dirigido con inhibidores de la BTK como ibrutinib (Imbruvica) y zanubrutinib (Brukinsa).
- Inmunoterapia con el anticuerpo monoclonal rituximab (Rituxan). El rituximab se une a una proteína llamada CD20 localizada en la superficie de las células de la MW y puede utilizarse en combinación con ibrutinib (Imbruvica).
También hay muchos otros fármacos que pueden utilizarse para controlar la MW, solos o en diversas combinaciones, como quimioinmunoterapia, entre los que se encuentran los siguientes:
- Bendamustina (Treanda)
- Ciclofosfamida (Cytoxan)
- Bortezomib (Velcade)
- Carfilzomib (Kyprolis)
- Ixazomib (Ninlaro)
- Corticoesteroides
La inmunoterapia convencional (tratamiento adecuado ampliamente utilizado por los profesionales de la salud y aceptado por los expertos médicos) o las combinaciones de quimioinmunoterapia se utilizan durante un período determinado. Una vez administrado el número deseado de ciclos (el programa de tratamiento que consiste de periodos de tratamiento seguidos de un periodo de descanso), los pacientes interrumpirán el tratamiento y serán monitoreados a lo largo del tiempo para detectar la progresión de la enfermedad (cuando el cáncer sigue creciendo o extendiéndose).

Linfoma cutáneo de linfocitos B (LCLB)
Después del diagnóstico del LCLB, se debe realizar un estudio de estadificación adecuado (un procedimiento para evaluar cuánto ha crecido el cáncer y si se ha diseminado) para asegurarse de que la enfermedad se limita a la piel. En general, esto incluye análisis de laboratorio habituales (como análisis de sangre) y estudios por imágenes de todo el cuerpo (como TC). No se recomiendan biopsias de médula ósea en todos los pacientes con LCLB indolentes. La elección del tratamiento para el LCLB depende de su tipo y de si la lesión cutánea es aislada o regional (una sola lesión o lesiones limitadas a una región de la piel) o multifocal (generalizada). El tratamiento también depende de la rapidez con que crezca el linfoma (indolente o agresivo).
En los linfomas indolentes con lesiones aisladas o regionales, el tratamiento más frecuente es la radioterapia local. El tratamiento quirúrgico puede ser una opción, pero puede causar cicatrices extensas e innecesarias.
Los tratamientos habituales para el LCLB son:
- Corticoides intralesionales (aplicados directamente en la lesión).
- Tratamientos tópicos (tratamiento aplicado en la piel), como quimioterapia, bexaroteno (Targretin) e imiquimod (Zyclara).
- Radioterapia (aplicada directamente sobre las lesiones).
Alrededor del 50 % de los pacientes con lesiones únicas se curan después de la radioterapia. Sin embargo, los pacientes con lesiones múltiples tienen mayores probabilidades de seguir presentando lesiones nuevas. Este hecho no afecta al pronóstico, que sigue siendo muy bueno.
El tratamiento quirúrgico puede ser una opción, pero puede causar cicatrices extensas e innecesarias. Los LCLB indolentes que se presentan como múltiples lesiones pueden observarse mediante un método conocido como “vigilancia activa” o “espera en observación”, en el que se vigila la salud general y la enfermedad de los pacientes mediante visitas periódicas de control que pueden incluir análisis de laboratorio y estudios de diagnóstico por imágenes. Para obtener más información sobre la vigilancia activa, consulte la hoja informativa Vigilancia activa en el sitio web de la Fundación (lymphoma. org/publications).

Si las lesiones son muy generalizadas y sintomáticas, pueden ser adecuados los tratamientos sistémicos (tratamiento con fármacos que se transportan por el torrente sanguíneo y llegan a todas las partes del organismo). Esto incluye anticuerpos monoclonales como rituximab (Rituxan), con o sin quimioterapia.
Los exámenes cutáneos periódicos son muy importantes, especialmente en los LCLB indolentes, ya que la piel es la localización más frecuente de lesiones nuevas. También pueden realizarse análisis de laboratorio generales, pero no se necesitan estudios por imágenes, a menos que exista un problema de enfermedad sistémica (generalizada).
Linfomas de Linfocitos B Indolentes Recidivantes o Resistentes
Algunos pacientes con linfomas de linfocitos B indolentes responden al tratamiento inicial y entran en remisión. En otros casos, la enfermedad puede recidivar o hacerse resistente (no responde al tratamiento). En estos pacientes, diferentes terapias pueden mejorar los resultados del tratamiento.
Linfoma de zona marginal (LZM)
Recientemente se aprobaron nuevos tratamientos para todos los subtipos de LZM recidivante. Lenalidomida (Revlimid), es un medicamento inmunomodulador (administrado por vía oral, como pastillas) aprobado por la FDA para el tratamiento de pacientes con LZM que recibieron al menos una terapia previa, y se usa en combinación con rituximab (Rituxan), a menudo se denomina R2 (R-cuadrado). Recientemente, otro inhibidor BTK llamado zanubrutinib (Brukinsa) fue aprobado para su uso en pacientes adultos con LZM recidivante o resistente (no responde al tratamiento) después de al menos un régimen previo basado en anti-CD20.
Aunque la mayoría de los linfomas LTLM gástricos son poco activos, si el linfoma recidiva o se torna resistente después del tratamiento antibiótico, existen muchas opciones terapéuticas adicionales. Esto incluye otra ronda de tratamiento con antibióticos, radioterapia e inmunoterapia con anticuerpos monoclonales dirigidos contra el CD20, como rituximab (Rituxan), solos o en combinación con quimioterapia (quimioinmunoterapia).
Macroglobulinemia de Waldenström (MW)
En los pacientes con MW, cuya enfermedad recidiva o se torna resistente, el cambio de tratamiento puede ayudar a conseguir remisiones adicionales. Algunos de los tratamientos descritos anteriormente para la MW pueden utilizarse o reutilizarse según la edad del paciente, del tiempo que lleve en remisión, de otros problemas médicos y de la aparición previa de efectos secundarios. Entre las otras terapias para el tratamiento de la MW recidivante o resistente, se encuentran las siguientes:
- Everolimus (Afinitor).
- Venetoclax (Venclexta).
- Trasplante de células madre (TCM) autólogo (el paciente recibe sus propias células madre) y alogénico (los pacientes reciben células madre de otro donante), luego de dosis altas de quimioterapia.

Para más información sobre trasplantes de células madre, consulte la guía Comprender la terapia celular en el sitio web de la Fundación (visite lymphoma.org/publications).
Linfoma cutáneo de linfocitos B (LCLB)
El tratamiento de la recidiva del LCLB indolente puede incluir observación, cirugía, tratamientos tópicos, esteroides inyectados o radiación (dosis bajas). Los LCLB indolentes suelen seguir siendo indolentes y presentar recidiva en la piel. Con poca frecuencia los LCLB indolentes presentan recidiva como enfermedad sistémica, sobre todo en los ganglios linfáticos regionales. En casos extremadamente raros, los LCLB indolentes pueden transformarse en tipos de linfoma más agresivos. Los LCLB agresivos recidivantes pueden tratarse con quimioterapia (con o sin rituximab), tratamientos dirigidos como ibrutinib (Imbruvica), lenalidomida (Revlimid), radioterapia o radioinmunoterapia.
Tratamientos en Investigación
Actualmente se están probando en estudios clínicos muchos tratamientos nuevos (también denominados medicamentos en investigación) y combinaciones (dos o más tratamientos administrados al mismo tiempo) para pacientes con LZM, MW y LCLB. Los resultados de estos estudios clínicos pueden mejorar o cambiar el tratamiento de referencia actual (el tratamiento adecuado que es ampliamente utilizado por los profesionales de la salud y aceptado por los expertos médicos). En la Tabla 1 (a continuación) se indican algunos de estos medicamentos en investigación a los que se puede acceder a través de un estudio clínico. Para obtener más información sobre los estudios clínicos, consulte la publicación Comprender los estudios clínicos en el sitio web de la Fundación en lymphoma.org/ publication (Tabla 1).
Tabla 1. Fármacos en investigación para el linfoma de la zona marginal, la macroglobulinemia de Waldenström y el linfoma cutáneo de linfocitos B
| Agente (medicamento) | Clase (Tipo de tratamiento) | Tipo de linfoma |
|---|---|---|
| Loncastuximab tesirina (Zynlonta) | Inmunoterapia, conjugado anticuerpo-fármaco; anti-CD19 | LZM R/R y MW R/R |
| Maplirpacept (TTI-622) | Inmunoterapia; proteína de fusión | LCLB R/R |
| Mosunetuzumab (Lunsumio) | Inmunoterapia; anticuerpo biespecífico | LZM no tratado y LZM R/R |
| Nemtabrutinib (MK-1026) | Terapia dirigida; inhibidor de BTK | LZM R/R y MW R/R |
| Nivolumab (Opdivo) | Inhibidor del punto de control inmunitario; receptor anti-PD-1 | LZM R/R, MW R/R y LCLB R/R |
| Obinutuzumab (Gazyva) | Inmunoterapia; anticuerpo monoclonal, anti-CD20 | LZM R/R y LZM y MW no tratados |
| Ontorpacept (TTI-621) | Inmunoterapia; proteína de fusión | LCLB R/R |
| Pirtobrutinib (Loxo-305) | Terapia dirigida; inhibidor de BTK | LZM no tratado, LZM R/R y MW R/R |
| Pembrolizumab (Keytruda) | Inhibidor del punto de control inmunitario; receptor anti-PD-1 | LZM no tratado, LZM R/R, MW no tratado y LCLB R/R |
| Polatuzumab vedotina (Polivy) | Inmunoterapia; conjugado anticuerpo-medicamento | LZM no tratado y LZM R/R |
| Tafasitamab (Monjuvi) | Inmunoterapia; anticuerpo monoclonal, anti-CD19 | LZM R/R y LCLB R/R |
| Varlilumab (CDX-1127) | Inmunoterapia; anticuerpo monoclonal, anti-CD27 | LCLB R/R |
| Venetoclax (Venclexta) | Terapia dirigida; inhibidor de BCL-2 | LZM R/R y LZM y MW no tratados |
| Selinexor (Xpovio) | Terapia dirigida; inhibidor de XPO1 | LZM R/R y MW R/R |
| Sonrotoclax (BGB-11417) | Terapia dirigida; inhibidor de BCL-2 | MW no tratada y MW R/R |
| Zanubrutinib (Brukinsa) | Terapia dirigida; inhibidor de BTK | LZM no tratado y LCLB R/R |
Es fundamental recordar que la investigación científica actual está en constante evolución. Las op-ciones de tratamiento pueden cambiar a medida que se descubren nuevos tratamientos y se mejoran los actuales. Por lo tanto, es importante que los pacientes consulten a su médico o a la Fundación para conocer las novedades del tratamiento que puedan haber aparecido recientemente. También es muy importante que todos los pacientes consulten a un especialista para aclarar cualquier duda.
¿Cómo Abogar a Sí Mismo?
Promoverse a sí mismo y ser un participante activo en las decisiones de atención médica puede ser una experiencia positiva. Puede ayudar a los pacientes a recuperar la sensación de control que pueden haber perdido tras el diagnóstico de linfoma asegurándose de que reciben la mejor asistencia. Los pacientes y cuidadores deben recordar que son aliados en su plan de tratamiento.
- No tenga miedo de hacer preguntas a los médicos o enfermeros sobre su atención. Un paciente educado que haga preguntas no es “ser un reto para su médico” (ni es “un paciente difícil”).
- Obtenga más información sobre el linfoma solicitándole información a su médico y visitando sitios de redes confiables, como el de la Fundación en www.lymphoma.org.
- Aproveche la asesoría, los grupos de apoyo, la consejería nutricional, las clases de acondicionamiento físico, las artes expresivas y otros servicios que se ofrecen en el consultorio médico, centro oncológico u hospital.
- Considere la posibilidad de unirse a la Red de Apoyo para Linfomas de la Fundación, un programa nacional de apoyo entre pares que relaciona a pacientes y cuidadores con personas que han tenido experiencias similares. Para obtener información sobre el programa, llame al (800) 500-9976 o envíe un correo electrónico a [email protected].
- Por último, es importante que los pacientes no tengan miedo de hablar con el equipo de atención médica sobre cuestiones no médicas como el transporte, las finanzas, los seguros, el tratamiento o tomarse tiempo libre y el cuidado de niños. Hay enfermeros, asistentes sociales y auxiliares médicos que pueden proporcionar apoyo y recursos para ayudar.

Estudios Clínicos
Los estudios clínicos son esenciales para identificar medicamentos eficaces y determinar las dosis óptimas para el tratamiento de pacientes con linfoma. Los estudios clínicos no son un “último recurso” para los pacientes. Todos los medicamentos disponibles en la actualidad han tenido que ser probados en estudios clínicos antes de que fueran aprobados para uso general, así como todos los tratamientos nuevos y emergentes. Hay cuatro tipos o fases principales de estudios clínicos. La fase se basa en el objetivo del estudio y en la cantidad de participantes.
Fase I
- Identificar una dosis segura de un nuevo medicamento
- Decidir sobre un horario de dosificación para el medicamento
- Conocer los efectos secundarios relacionados con la terapia
Fase II
- Saber si un nuevo tratamiento es eficaz contra cierto tipo de cáncer a la dosis determinada en la Fase I
- Confirmar y obtener más información sobre los efectos secundarios identificados en la Fase I
Fase III
- Comparar el nuevo tratamiento o el nuevo uso de un tratamiento existente con los tratamientos estándar actuales
- Obtener información detallada sobre qué tan bien funciona el tratamiento y sobre los tipos y la gravedad de los efectos secundarios que causa
Fase IV
- Analizar la seguridad y la eficacia a largo plazo que tienen lugar después de que la FDA haya aprobado un nuevo tratamiento y que esté disponible para el público.


Los pacientes interesados en participar en un estudio clínico deben leer la hoja informativa Comprender los estudios clínicos en el sitio web de la Fundación (visite lymphoma.org/ publications), y el Formulario de solicitud de estudios clínicos en lymphoma.org, hablar con su médico o comunicarse con la Línea de ayuda de la Fundación para realizar la búsqueda individualizada de un estudio clínico al (800) 500-9976 o por correo electrónico a [email protected].
Seguimiento
Sobrevivencia
Como sobreviviente de cáncer, es importante que ponga en práctica el autocuidado con frecuencia para restablecer su bienestar físico y emocional. Adoptar rutinas de autocuidado le ayudará a recargar energía y mantenerse sano. Hable con su equipo médico sobre la elaboración de un plan de bienestar que le ayude a mantenerse física y emocionalmente sano y a mejorar su estado de ánimo. Considere las siguientes sugerencias:
- Esté atento a su salud. Preséntese a todas sus citas médicas y tome los medicamentos según lo prescrito.
- Ejercicio. Manténgase activo con periodos cortos de ejercicio diario (camine, trote o monte en bicicleta durante 30 minutos). Si no es posible, suba las escaleras en lugar de tomar el ascensor o estacione más lejos de lo habitual.
- Coma bien. Incluya frutas y verduras en sus comidas y mantenga una alimentación equilibrada.
- Reduzca los factores de riesgo. Deje de fumar y reduzca el consumo de alcohol.
- Duerma. Intente dormir 7 horas por la noche o hacer siestas cuando sea necesario.
- Descanse. La meditación, la respiración profunda y los estiramientos pueden ayudarle a relajarse y reducir el estrés.
- Escriba. Llevar un diario de pensamientos y sentimientos puede ayudarle a desprenderse de preocupaciones y miedos.
Consulte la hoja informativa de la Serie Sobrevivenciadela Fundación en el sitio web de la Fundación, lymphoma.org/publication, para obtener más información.

Cuidadores
Hay muchas maneras de ayudar a un ser querido con linfoma, como se indica a continuación:
- Esté presente. Lo más importante que puede hacer un cuidador acompañante es “estar.”
- Esté preparado. Hable con el equipo de atención médica para saber cuáles deben ser las expectativas a lo largo del tratamiento, cómo manejar los síntomas y cuándo pedir ayuda.
- Escuche. Cada persona pide ayuda de maneras diferentes, de manera verbal (con palabras) y no verbal, y algunas pueden necesitar más consuelo, mientras que otras están más orientadas a la acción.
- Evite actuar como “animador”. No ignore los sentimientos negativos de su ser querido (como tristeza, ira o preocupación).
- Organice la ayuda. Precipitarse a ayudar de pronto tras el diagnóstico puede dificultar el manejo de la situación y crear una tensión improductiva.
- Configure el acceso remoto con la computadora y/o el teléfono. Esto es útil para la comunicación periódica con su ser querido.
- Ofrezca llevarlo. Esto es importante para las personas con movilidad reducida o recursos limitados.
- Tome notas. Si acude a citas, escriba el plan del médico, los medicamentos, los posibles efectos secundarios y otra información relevante.
Se recomienda a los pacientes y a sus cuidadores que conserven copias de todas las historias clínicas. Esto incluye los resultados de las pruebas, así como información sobre los tipos, cantidades y duración de todos los tratamientos recibidos. Las historias clínicas son importantes para hacer un seguimiento de los efectos secundarios del tratamiento o de las posibles recidivas de la enfermedad.
Consulte la hoja informativa de Cuidadores en el sitio web de la Fundación en lymphoma.org/publication para obtener más información.

Preguntas Para su Equipo de Atención Médica
- ¿Cuál es mi diagnóstico exacto? ¿Qué subtipo de linfoma tengo? ¿Puedo obtener una copia del informe del patólogo?
- ¿Cuál es el estadio de mi enfermedad? ¿En qué zona del cuerpo se localiza específicamente?
- ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento? ¿Qué me recomienda y por qué? ¿Elegir un tratamiento me impediría recibir un tipo diferente de tratamiento en un momento posterior? ¿Cómo se administran los diferentes tratamientos?
- ¿Necesito más de un tipo de tratamiento?
- ¿Cuál es el objetivo del tratamiento? ¿Cuáles son los beneficios esperados de cada tipo de tratamiento?
- ¿Es adecuado el análisis de ERM para mi tipo de linfoma?
- ¿Cómo sabremos si la terapia está funcionando? ¿Qué pruebas necesitaré para determinar si el tratamiento está funcionando y con qué frecuencia tendré que hacerme pruebas?
- ¿Cuánto dura el tratamiento?
- ¿Qué probabilidades hay de que el tratamiento tenga éxito?
- ¿Qué es un estudio clínico? ¿Hay estudios clínicos disponibles que estén estudiando nuevos tratamientos para mi tipo de linfoma? ¿Un estudio clínico sería adecuado para mí? ¿Cómo me beneficiaría? ¿Hay alguna desventaja por participar en un estudio clínico?
- ¿Con quién debo hablar en relación con cualquier pregunta que pueda tener sobre la asistencia financiera y la cobertura de seguro? ¿Cuánto costará el tratamiento? ¿Cuáles serán los gastos que deberé pagar de mi bolsillo?
- ¿Podré trabajar durante el tratamiento? ¿Podré conducir o tomar transporte público durante el tratamiento?
- ¿Debo ocuparme de otros problemas médicos o dentales antes de iniciar el tratamiento?

Programas y Servicios de la Fundación

Plan de cuidados del linfoma
Mantener su información en un solo lugar puede ayudarlo a sentirse más organizado y en control. También facilita buscar información relacionada con su atención y ahorra un tiempo valioso. El documento del Plan de cuidados del linfoma de la Fundación organiza la información sobre el equipo de atención médica, el régimen de tratamiento y el seguimiento. También puede realizar un seguimiento de los exámenes médicos y cualquier síntoma que experimente para hablar con su médico durante futuras citas. Para acceder al documento del Plan de cuidados del linfoma, visite linfoma.org/publications.

Programas educativos para pacientes
La Fundación también ofrece diversas actividades educativas, como reuniones en vivo y seminarios en la red para personas que deseen aprender directamente de expertos en linfoma. Estos programas proporcionan a la comunidad de linfoma información importante sobre el diagnóstico y tratamiento del linfoma, así como información sobre estudios clínicos, avances en investigación y cómo tratar o afrontar la enfermedad. Estos programas están diseñados para satisfacer las necesidades de los pacientes con linfoma desde el momento del diagnóstico hasta la sobrevivencia a largo plazo. Para consultar nuestro cronograma de próximos programas, visite lymphoma.org/programs.

Línea de ayuda
El personal de la Línea de ayuda de la Fundación está disponible para responder sus preguntas generales sobre el linfoma y la información sobre el tratamiento, así como para brindar apoyo individual y referencias para usted y sus seres queridos. Las personas que llaman pueden solicitar los servicios de un intérprete de idiomas. La Fundación también ofrece un programa de apoyo entre pares llamado Red de Apoyo del Linfoma e información sobre estudios clínicos a través de nuestro Servicio de información sobre estudios clínicos. Si desea obtener más información sobre cualquiera de estos recursos, visite nuestro sitio web en lymphoma.org, comuníquese con la Línea de ayuda de la Fundación al (800) 500-9976 o escriba por correo electrónico a [email protected].
Para obtener información en español, visite lymphoma.org/es.

Red de apoyo para el linfoma.
La Red de Apoyo para Linfomas de la Lymphoma Research Foundation es un programa de apoyo entre pares que conecta a pacientes y cuidadores con voluntarios que tienen experiencia con el linfoma, tratamientos similares o desafíos, a fin de brindarse motivación y apoyo emocional mutuo. Puede resultarle útil si usted o un ser querido han recibido un diagnóstico reciente, están en tratamiento o están en remisión. Si desea más información sobre este programa, comuníquese con la Línea de ayuda de la Fundación o visite www.lymphoma.org/resources/supportservices/lsn.

Servicio de información sobre estudios clínicos
La Fundación ofrece un “Servicio de información de estudios clínicos” para aumentar la conciencia sobre los estudios que se llevan a cabo en los centros de tratamiento del cáncer en todo el país. Previa solicitud, nuestro personal de la línea de ayuda puede realizar una búsqueda personalizada de posibles estudios de tratamiento de linfoma en el área de un paciente. Los resultados del estudio se pueden enviar por correo postal o electrónico para que se puedan analizar con el equipo de atención médica que trata al paciente y con sus seres queridos. Las personas interesadas en que se les realice un estudio pueden comunicarse con la línea de ayuda llamando al (800)500-9976o enviando un correo electrónico a helpline@ lymphoma.org o completar un formulario de solicitud de estudio en nuestro sitio web en www.lymphoma.org/ctis.
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Aviso: La Lymphoma Research Foundation es una organización nacional sin fines de lucro con sede en los Estados Unidos (EE. UU.) que cuenta con programas y recursos educativos destinados a una audiencia de EE. UU. Estos programas y recursos tienen fines educativos únicamente y no reemplazan el asesoramiento médico. A las personas que utilizan los programas y servicios de la Fundación se les recomienda que consulten a un profesional médico para obtener asesoramiento, diagnósticos o tratamiento médicos. Los programas
y recursos de la Fundación abordan los tratamientos disponibles para el linfoma o LLC en Estados Unidos e información sobre las aprobaciones de fármacos de la Administración de Medicamentos y Alimentos de los Estados Unidos (FDA).
La Fundación no avala ningún tratamiento, producto o servicio mencionado en sus recursos. La información proporcionada es solo para fines informativos y no debe considerarse un aval. La Fundación no será responsable de los perjuicios directos, indirectos, incidentales, especiales, consecuentes o punitivos que se deriven del uso de sus programas y recursos, en la medida en que lo permita la ley. Usted asume toda la responsabilidad por cualquier medida tomada sobre la base de la información proporcionada.
Para las personas que están fuera de EE. UU. y buscan información, la Fundación recomienda la Lymphoma Coalition. La Lymphoma Coalition es una red mundial de organizaciones internacionales sin ánimo de lucro y ONG de pacientes con linfoma con información adecuada para audiencias no estadounidenses. Para obtener más información, visite su sitio web en https://lymphomacoalition.org.
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Shana Jacobs, MD
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Patrick Conner Johnson, MD
Massachusetts General Hospital
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Ryan Lynch, MD
University of Washington
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Tycel Phillips, MD
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Sarah Rutherford, MD
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