Entendiendo el linfoma para cuidadores

Introducción

Cuidado de una persona con linfoma

¿Qué es un cuidador?

Un cuidador Si está cuidando a su pareja, a un familiar o a un amigo que tiene linfoma, usted es un cuidador. Si bien cuidar a un ser querido puede parecer algo natural, ser cuidador

  • Cuidados prácticos: ayudar en las tareas diarias, como hacer recados, limpiar, preparar la comida o cuidar menores de edad. También puede tener que encargarse de asuntos financieros y de seguros, hacer un seguimiento de los documentos importantes o ser un contacto directo para cualquier asunto urgente no médico.
  • Cuidados médicos: acudir a las citas médicas, analizar las opciones de tratamiento y asegurarse de que los medicamentos se toman correctamente. También puede ayudar a controlar los efectos secundarios o las dietas especiales según las indicaciones del médico.
  • Cuidados emocionales: ofrecer apoyo emocional o espiritual a la persona con linfoma. Esto incluye escuchar a su ser querido y ayudarlo a afrontar sus sentimientos a lo largo del tratamiento. Lo único más importante es estar presente.

Para obtener más información sobre los cuidadores, consulte la Guía Entender el linfoma y la LLC en la página web de la Fundación (visite lymphoma.org/publications).

Cómo ayudar a su ser querido

Como cuidador de un ser querido al que se le ha diagnosticado linfoma, la dinámica de su relación puede cambiar. Cuidar implica a menudo un cambio de roles, como hacerse cargo de su padre o madre cuando son adultos, o de su cónyuge o amigo que siempre ha sido una persona sana. En este nuevo papel, los padres pueden sentirse incómodos al recibir ayuda de sus hijos adultos, o un paciente puede aceptar solo la ayuda de su cónyuge. Es muy común que los cuidadores se sientan abrumados al principio, sobre todo si carecen de experiencia. Muchos cuidadores afirman que aprenden más a medida que acompañan a su ser querido en el tratamiento del cáncer. Hay muchas maneras de ayudar a un ser querido con linfoma, como se indica a continuación:

  • Esté presente. Lo más importante que puede hacer un cuidador es “estar”. Estar presente en las visitas iniciales a las visitas y visitas claves posteriores para comprender mejor lo que está sucediendo. Ser cuidador puede parecer un rol inútil, pero estar presente es muy importante.
  • Esté preparado. Hable con el equipo de atención médica para saber cuáles deben ser las expectativas a lo largo del tratamiento, cómo manejar los síntomas y cuándo pedir ayuda.
  • Escuche. Cada persona pide ayuda de maneras diferentes, de manera verbal (con palabras) y no verbal, y algunas pueden necesitar más consuelo, mientras que otras están más orientadas a la acción. Es importante que entienda lo que su ser querido quiere, para que pueda ofrecerle la mejor ayuda posible en cada fase a lo largo de su diagnóstico y tratamiento.
  • Evite actuar como “animador”. No ignore los sentimientos negativos de su ser querido (como la tristeza, la ira o la preocupación). Esté atento a los indicios de depresión (desesperanza, llanto prolongado o incapacidad persistente para disfrutar de las cosas) y busque la ayuda de un profesional de la salud mental si es necesario.
  • Organice la ayuda. Precipitarse a ayudar de pronto tras el diagnóstico puede dificultar el manejo de la situación y crear una tensión improductiva. Si hay muchas personas dispuestas a ayudar, busque la manera de organizar y coordinar la ayuda entre ellas, de manera que cualquiera que ofrezca ayuda pueda ser de sumo valor para usted y su ser querido en los momentos adecuados.
  • Configure el acceso remoto con la computadora y/o el teléfono. Esto es útil para la comunicación periódica con su ser querido. Mediante formas abiertas de comunicación, siempre puede estar al tanto de las necesidades de su ser querido.
  • Ofrezca llevarlo. Esto es importante para las personas con movilidad reducida o recursos limitados. Asegúrese de que su ser querido acuda a la cita o simplemente acompañarlo puede ser muy útil.
  • Tome notas. Si acude a las citas, escriba el plan del médico, los medicamentos, los posibles efectos secundarios y otra información relevante. Guarde el número de teléfono del médico en un lugar que sea fácil de encontrar, en caso de que quiera hacerle preguntas. Es beneficioso tenerlos en un lugar como la computadora o el teléfono celular, e incluso en un cuaderno para llevar cuenta de la información importante y de las preguntas que surjan.

Respaldo a distancia

Es posible brindar apoyo a un ser querido con linfoma desde la distancia. Esto se llama cuidado a distancia y se aplica si cuida a un ser querido que vive a una hora o más de distancia. Los cuidadores a distancia pueden ayudar en cuestiones prácticas, como ayudar con las finanzas, organizar la atención médica a domicilio, averiguar sobre las coberturas de los seguros y brindar apoyo emocional. Aunque esto puede realizarse en forma remota, el cuidado a larga distancia a veces puede demandar visitas en persona. A continuación, se presentan acciones sencillas que puede llevar a cabo para brindar apoyo a un ser querido con linfoma desde la distancia:

  • Conforme una red de contactos cerca de su ser querido. Esto incluye a miembros del equipo de atención médica, trabajadores sociales, o familiares, amigos o vecinos cercanos a los que puede llamar durante una crisis o simplemente para que llamen para comprobar cómo está el enfermo.
  • Comparta una lista completa de su información de contacto (correo electrónico, números de teléfono particulares, laborales y teléfono celular) con el equipo de atención médica, los familiares, los amigos o los vecinos que se encuentren en las cercanías. Pídales que lo mantengan al tanto de las novedades con la mayor frecuencia posible.
  • Utilice y configure tecnologías de comunicación remota como Skype, FaceTime o Zoom, que le permitan comunicarse directamente con su ser querido y brindarle apoyo emocional.
  • Analice la disponibilidad local de servicios de apoyo remunerado o voluntario, centros de atención diurna para adultos o servicios de entrega de comidas.
  • Planifique sus visitas. Familiarícese con la política de visitas más actualizada del hospital y pida los paquetes o listas de información para visitantes. Consulte con el cuidador principal (si lo hay) para saber de antemano qué necesita su ser querido.
  • Al viajar, compruebe con las compañías de transporte (autobuses o aerolíneas) si hay ofertas especiales para cuidadores. Programe sus vuelos o viajes para que tenga tiempo de descansar.

También puede buscar en Internet recursos locales para su ser querido. Los enlaces útiles incluyen Family Caregiver Alliance (haga clic aquí) o el sitio web del gobierno de su estado. La Cruz Roja de los EE. UU. puede ofrecer oportunidades de capacitación sobre el cuidado de personas (haga clic aquí).

Cómo hablar con niños/adolescentes

El hecho de explicar qué es el cáncer a niños y adolescentes es difícil, pero es muy importante que no se sientan al margen de lo que está ocurriendo. No hay formas “correctas” o “incorrectas” de mantener esta conversación, pero puede seguir las sugerencias que se detallan a continuación:

  • No lo mantenga en secreto. Los niños y los adolescentes se dan cuenta de que algo no está bien y pueden pensar que las cosas están peor o incluso culparse a sí mismos.
  • Mantenga una conversación honesta y anímeles a hacer preguntas si lo desean. Tenga en cuenta que es posible que no estén preparados para hablar de ello, así que asegúrese de que sepan que está bien sentirse así y ayúdeles a encontrar formas de expresarse (como jugar, dibujar o escribir).
  • No haga falsas promesas ni alimente expectativas irreales. Esto puede plantear problemas de confianza con usted y con otros adultos, lo que puede proyectarse más tarde en la vida adulta.
  • Explique que el tratamiento puede causar efectos secundarios visibles, como la disminución de la energía y la caída del cabello.
  • Sea paciente y esté dispuesto a explicar las cosas tantas veces como sea necesario. A los niños y adolescentes puede costarles procesar esta información, y repetir la misma pregunta puede ser una forma de demostrar la necesidad de seguridad.
  • Mantenga sus rutinas lo más estables posible. Esto puede ser tranquilizador en momentos de estrés.

También es importante informar a sus docentes de lo que ocurre. Estarán atentos a cualquier indicio de angustia y a los cambios en el rendimiento escolar, que pueden indicar que el niño/adolescente se siente ansioso y abrumado. También puede manifestarse con síntomas físicos (como dolores de cabeza y de estómago), trastornos del sueño o irritabilidad. Si los cambios de comportamiento persisten, solicite ayuda a un profesional de la salud mental calificado.

También puede encontrar recursos en línea para adolescentes que se enfrentan a un diagnóstico de cáncer en su familia (visite cancer.gov/publications/patient-education).

Padres de pacientes con linfoma pediátrico

El cuidado de un paciente con linfoma pediátrico

Un diagnóstico de cáncer pediátrico es abrumador para el niño y el cuidador. Es muy importante que adopte rutinas de cuidado personal, porque necesitará reunir y conservar sus fuerzas durante todo el proceso (consulte la sección Cómo cuidarse a sí mismo a continuación). Como padre y cuidador, puede infundir confianza en su hijo manteniendo conversaciones tranquilas y sinceras, utilizando algunos de los consejos anteriores (consulte la sección Cómo hablar con niños/ adolescentes). Es importante que adapte su enfoque de cuidado a la edad de su hijo. Por lo general, los niños pequeños tienden a basarse más en la comodidad física o en estar preparados de antemano para los tratamientos que causan dolor, mientras que los niños mayores y los adolescentes pueden necesitar más seguridad sobre cómo la enfermedad afectará sus vidas (su aspecto, la escuela, las actividades diarias y los amigos). También puede tener en cuenta las siguientes sugerencias:

  • El equipo de atención médica de su hijo puede ayudarlo a resolver cuestiones importantes como cuándo y cómo decírselo a su hijo, y qué puede hacer para ayudarlo a afrontar este diagnóstico.
  • Informe a su hijo y ayúdelo a adaptarse a los cambios visibles que puedan producirse durante el tratamiento (como la pérdida del cabello o de peso). Ayúdelo a elegir con antelación un gorro, una bufanda o una peluca divertidos, o pídale a un nutricionista matriculado que prepare un plan de comidas que mantenga a su hijo fuerte durante el tratamiento.
  • Explique que su rutina cambiará durante el tratamiento, y que esto puede incluir pasar más tiempo en el hospital, estar aislado en casa y faltar a la escuela. Ayude a su hijo a adaptarse a estos cambios llevando artículos de confort a la habitación del hospital, decorando su habitación en casa o preparando planes educativos con sus docentes.
  • Proporcione cuidados de apoyo para controlar los efectos secundarios y mejorar la calidad de vida de su hijo. El equipo de atención médica le informará sobre cómo controlar el dolor, prevenir las infecciones y manejar otros eventos relacionados con la salud.
  • Mantenga su red de amigos cerca. Anime a su hijo a mantenerse en contacto y a comunicarse con sus amigos mediante aplicaciones de comunicación a distancia. Si su hijo y el equipo de atención médica se lo permiten, deje que sus amigos lo visiten o que participe en actividades escolares.
  • Utilice videojuegos, música, películas u otras actividades creativas (arte, masajes o risoterapia) para mantener a su hijo entretenido. Estas distracciones son importantes para ayudarlo a relajarse y concentrarse en otra cosa.
  • Esté atento a cualquier cambio abrupto y persistente en el comportamiento y a las alteraciones del sueño, que pueden ser señal de malestar emocional. Busque la ayuda de un profesional de la salud mental capacitado a fin de que le brinde estrategias para manejar el estrés y esté atento a los signos de trastorno de ansiedad o depresión.

También puede encontrar recursos en línea para padres de niños con cáncer (visite cancer.gov/publications/patient-education).

Impacto en los hermanos

Un diagnóstico de linfoma pediátrico también afectará a los hermanos. Estos son algunos consejos prácticos para ayudar a los hermanos a sobrellevar este momento tan desafiante:

  • Explíqueles la situación y hágales saber cuáles pueden sus expectativas durante el tratamiento. Manténgalos informados y tan involucrados como sea posible (por ejemplo, inclúyalos en las visitas al hospital).
  • Dedique un tiempo diario a comprobar cómo se encuentran, aunque solo sea durante unos minutos. Es importante que los hermanos se sientan escuchados.
  • Mantenga sus rutinas lo más estables posible (escuela y actividades extraescolares) y haga que sus amigos o vecinos ayuden si pueden.
  • Esté atento a cualquier indicio de malestar emocional, ansiedad o depresión, y busque la ayuda de un profesional de la salud mental capacitado, si es necesario.

También puede encontrar recursos en línea para hermanos de niños con cáncer (visite cancer.gov/publications/patient-education).

Cuidadores de pacientes en tratamiento

Dependiendo del diagnóstico de su ser querido, las opciones de tratamiento pueden administrarse por vía intravenosa en un hospital o pueden tomarse por vía oral. Antes de iniciar el tratamiento, el médico hablará de los riesgos, beneficios y efectos secundarios asociados a las diferentes opciones terapéuticas aplicables a la situación particular del paciente. Los pacientes y los cuidadores deben compartir sus preguntas y preocupaciones con el médico para que juntos puedan decidir cuál es la mejor opción. También es el momento de preguntar si hay una necesidad específica de cuidadores antes, durante y después de someterse al tratamiento. En el caso de los pacientes pediátricos, hable con el equipo de atención médica para que les proporcione información sobre el tratamiento adaptada a su edad, con el fin de ayudarles a cumplir sus expectativas.

Tratamientos por vía oral y su cumplimiento

Hoy en día existen muchos medicamentos quimioterapéuticos y anticancerígenos específicos para el tratamiento del linfoma que se pueden tomar por vía oral, ya sea en forma líquida o en comprimidos o pastillas. Los agentes orales pueden ser muy eficaces para reducir la proliferación de células cancerosas y mantener la remisión a largo plazo (desaparición de signos y síntomas). El cumplimiento del tratamiento, que se refiere a la capacidad de un paciente de tomar sistemáticamente todos los medicamentos según lo prescrito, puede ser difícil en algunos casos.

Los cuidadores pueden ayudar a sus seres queridos a cumplir con los tratamientos por vía oral ayudándolos a utilizar agendas y dispensadores de medicamentos que registren cuándo se abrió el envase, lo que puede ser útil para el seguimiento del cumplimiento con la toma. Los recordatorios en línea y las aplicaciones para teléfonos inteligentes y dispositivos también pueden ser útiles.

Tratamiento con linfocitos CAR-T

El tratamiento con linfocitos T receptores de antígenos quiméricos (CAR, por sus siglas en inglés) exige un nivel elevado de respaldo por parte del cuidador, inclusive atención las 24 horas del día y supervisión de los efectos secundarios.

Su ser querido debe identificar cuidadores principales y alternativos adecuados antes de someterse al tratamiento con linfocitos CAR-T. El equipo de atención médica que supervisa el tratamiento debe ayudar a seleccionar a la persona más calificada para el puesto. Los cuidadores elegidos deben conocer los requisitos que debe cumplir la vivienda antes del inicio del tratamiento con linfocitos CAR-T. Los pacientes deben permanecer cerca del centro durante al menos 4 semanas después del tratamiento, a fin de ser controlados para detectar efectos secundarios y recibir tratamiento, si es necesario. El equipo de atención médica de su ser querido le brindará la orientación necesaria durante todas las etapas del tratamiento.

Anticuerpos biespecíficos

A pesar de la notable actividad en los pacientes con linfoma, los anticuerpos biespecíficos pueden asociarse a efectos secundarios relacionados con la activación del sistema inmunitario, como el síndrome de liberación de citocinas (SLC) y la toxicidad neurológica. Los cuidadores desempeñan un rol fundamental en el control de los efectos secundarios y en la identificación de cuándo se necesita más ayuda.

Efectos secundarios del tratamiento

El tratamiento con linfocitos CAR-T o anticuerpos biespecíficos puede provocar toxicidad grave, como SLC. El SLC es una respuesta inflamatoria del organismo que puede causar fiebre y se caracteriza por síntomas seudogripales leves o moderados, reducción de la presión arterial, arritmias cardíacas y dificultad para respirar, así como toxicidad neurológica. También pueden aparecer síntomas neurológicos como consecuencia del tratamiento con anticuerpos biespecíficos y recibir linfocitos CAR-T, como alteración del estado mental (encefalopatía), dolor de cabeza, temblor, mareos, problemas del habla (afasia), delirio, insomnio y ansiedad.

En general, los cuidadores no se deben contratar y deben tener al menos 18 años de edad, gozar de buena salud, poder brindar atención práctica y estar disponibles las 24 horas durante un período de tiempo designado La función de los cuidadores puede incluir:

  • Entender y reconocer los síntomas de los efectos secundarios serios, como el SLC (síntomas seudogripales, fiebre, presión arterial baja, dolores corporales) y la neurotoxicidad (ansiedad, delirio, mareos, dolor de cabeza, insomnio, dificultad para hablar, temblores)
  • Vigilar al paciente en casa mediante la medición de la temperatura bucal y los signos vitales y la identificación de los signos de deterioro neurológico
  • Comunicarse con el equipo de atención médica siempre que sea necesario e identificar cuándo es necesaria una visita a la sala de urgencias. Llame al profesional de la salud o solicite ayuda de emergencia de inmediato si identifica alguna de las siguientes situaciones:
    • Dificultad para respirar
    • Fiebre (100.4 °F [38 °C] o más)
    • Escalofríos o temblores
    • Confusión o mareos
    • Temblores (sacudidas)
    • Cansancio intenso
    • Náuseas, vómitos o diarrea intensa
  • Transportar o acompañar al paciente a las citas de emergencia y programadas
  • Administrar medicamentos orales y posiblemente intravenosos según las instrucciones
  • Preparar comidas y mantener limpia la casa

Cómo cuidar de sí mismo

Ser cuidador puede ser una tarea de gran exigencia y demanda resistencia emocional y física, sobre todo si se tienen otras responsabilidades (como tareas laborales o de crianza de menores). Los cuidadores suelen descuidar su propio bienestar y les cuesta centrarse en otros asuntos. Con el tiempo, esto puede generar “agotamiento”, una condición que se caracteriza por irritabilidad, fatiga, trastornos del sueño, fluctuación del peso, sentimientos de impotencia o desesperanza y aislamiento social. Como cuidador, es importante que ponga en práctica el cuidado personal con frecuencia para restablecer su bienestar físico y emocional. Adoptar rutinas de cuidado personal a lo largo del proceso lo ayudará a recargar energías y le dará la fuerza que necesita para seguir adelante. Esto hará que la experiencia sea menos estresante para usted y lo ayudará a ser un mejor cuidador.

Formas de cuidar de sí mismo

Consejos para el cuidado personal

Cuidar de sí mismo lo ayudará a mantenerse sano desde el punto de vista físico y emocional. Para lograrlo, tenga en cuenta las siguientes sugerencias:

  • Esté atento a su salud. Preséntese a sus todas sus citas médicas y tome los medicamentos según lo prescrito.
  • Ejercicio. Manténgase activo con periodos cortos de ejercicio diario (30 minutos de caminata, trote o bicicleta). Si no es posible, suba las escaleras en lugar de tomar el ascensor o estacione más lejos de lo habitual.
  • Coma bien. Incluya frutas y verduras en sus comidas y mantenga una alimentación equilibrada.
  • Duerma. Intente dormir 7 horas por la noche o hacer siestas cuando sea necesario.
  • Descanse. La meditación, la respiración profunda y los estiramientos pueden ayudarle a relajarse y reducir el estrés.
  • Conozca sus límites. Está bien decir que no si no tiene tiempo o energía para llevar a cabo una tarea determinada.
  • Tome descansos. Tener algunos pasatiempos y preservar el contacto con amigos es importante para ayudar a relajarse. No descuide su vida personal.
  • Pida ayuda. Puede acudir a sus amigos y familiares, o unirse a un grupo de apoyo para cuidadores. Puede encontrar ayuda en línea a través de Cancer Care (visite cancercare.org) y Cancer Support Community (visite cancersupportcommunity.org).
  • Lleve un diario. Escribir su experiencia puede ser una forma útil de desahogar sus pensamientos y sentimientos negativos.
  • Esté atento a los indicios de agotamiento. Busque ayuda a través de un profesional de la salud mental capacitado si siente que es demasiado para usted.

También puede encontrar recursos en línea que abordan las necesidades de amigos y familiares al cuidado una persona con cáncer (visite cancer.gov/publications/patient-education).

Consideraciones financieras y de seguros

Mantener los documentos en orden

Puede ser útil guardar todos los documentos y papeles importantes en un solo lugar. Esto hará que las cosas sean más fáciles de encontrar cuando las necesite y le ahorrará tiempo valioso. Entre los documentos importantes que debe conservar se encuentran los siguientes:

  • Historia clínica y registros de seguros
  • Registros de pensiones y Seguridad Social
  • Extractos bancarios
  • Testamentos
  • Apoderado para la atención médica
  • Poder de representación

Conozca sus derechos

Revise las pólizas de seguro de su ser querido para saber qué tratamientos están cubiertos. Existen programas gubernamentales denominados Entitlements (derechos) que proporcionan ayuda a las personas con cáncer. El trabajador social de su hospital o comunidad puede ayudarlo a ponerse en contacto con los organismos gubernamentales que regulan estos programas de ayuda. Si lleva más de un año trabajando en una empresa de 50 o más empleados, puede tener derecho a una licencia sin goce de sueldo en virtud de la Ley de Permisos Médicos y Familiares (Family and Medical Leave Act, FMLA). Las empresas más pequeñas también pueden permitirle utilizar días por enfermedad y vacaciones por motivos de cuidado. Consulte con el departamento de Recursos Humanos para saber si esto se aplica en su caso.

Cómo encontrar recursos financieros

Si su ser querido prevé tener dificultades económicas, puede ser útil ponerse en contacto con las personas implicadas y elaborar planes de pago desde un primer momento. Esto se aplica a facturas de hospitales, acreedores, caseros, servicios públicos y compañías hipotecarias. Los recursos para los pacientes con cáncer que necesitan ayuda financiera incluyen los siguientes:

  • Medicine Assistance Tool (Herramienta de ayuda con medicamentos) (llame al teléfono 571-350-8643 o visite medicineassistancetool.org).
  • Cancer Care (llame al teléfono 800-813-HOPE [4673] o visite cancercare.org)
  • Patient Advocate Foundation (Fundación de la Defensa del Paciente) (llame al teléfono 800-532-5274 o visite patientadvocate.org)
  • Administración del Seguro Social (llame al teléfono 800-772-1213 o visite ssa.gov)

Preguntas para ayudar a su ser querido con linfoma

Visitas al médico

  • ¿Qué documentos necesito para las consultas?
  • ¿Cuáles son las metas del tratamiento?
  • ¿Hay algo que debamos hacer para prepararnos para el tratamiento?
  • ¿Cuánto dura el tratamiento?
  • ¿Puedo quedarme durante los tratamientos?
  • ¿Tiene alguna información escrita sobre este tratamiento?
  • ¿Cuáles son los efectos secundarios de este tratamiento?
  • ¿Hay alguna forma de ayudar a controlar los efectos secundarios?
  • ¿Cómo sabemos si un efecto secundario es lo suficientemente grave como para comunicarnos con usted?
  • ¿Existen otras opciones de tratamiento?
  • ¿Hay algún estudio clínico que debamos conocer?
  • ¿Cómo debemos presentar las reclamaciones al seguro?
  • ¿Cuál es la mejor manera de informarle que tenemos preguntas sobre el tratamiento?

Cómo ayudar a su ser querido en el hogar

Puede ser difícil saber cómo abrir las líneas de comunicación con su ser querido. También es posible que su ser querido no esté preparado para hablar cuando usted lo esté. Es importante ofrecer apoyo emocional brindando oportunidades de comunicación y demostrando una buena disposición a escuchar.

Aunque preguntarle a su ser querido cómo se siente puede ser una oportunidad para que exprese sus emociones, no siempre resulta natural. Las preguntas sobre cuestiones prácticas, como por ejemplo cómo fue su última cita o cuándo será la próxima, podrían proporcionar un contexto más seguro en el que profundizar en temas más emocionales.

Establezca contacto visual para demostrar calidez y atención. Haga preguntas adicionales para que su ser querido siga teniendo la oportunidad de hablar. También puede parafrasear lo que se ha dicho para confirmar que entiende lo que su ser querido está diciendo. Si no es el momento adecuado para una conversación, hágale saber que estará disponible cuando esté preparado.

Línea de ayuda

El personal de la Línea de ayuda de la Fundación está disponible para responder sus preguntas generales sobre el linfoma y la información sobre el tratamiento, así como para brindar apoyo individual y referencias para usted y sus seres queridos. Las personas que llaman pueden solicitar los servicios de un intérprete de idiomas. La Fundación también ofrece un programa de apoyo entre pares llamado Red de Apoyo del Linfoma e información sobre estudios clínicos a través de nuestro Servicio de información sobre estudios clínicos. Si desea obtener más información sobre cualquiera de estos recursos, visite nuestro sitio web en lymphoma.org, comuníquese con la Línea de ayuda de la Fundación al (800) 500-9976 o por correo electrónico a [email protected].

Para obtener información en español, visite lymphoma.org/es.

Plan de cuidados del linfoma

Mantener su información en un solo lugar puede ayudarlo a sentirse más organizado y en control. También facilita buscar información relacionada con su atención y ahorra un tiempo valioso. El documento del Plan de cuidados del linfoma de la Fundación organiza la información sobre el equipo de atención médica, el régimen de tratamiento y el seguimiento. También puede realizar un seguimiento de los exámenes médicos y cualquier síntoma que experimente para hablar con su médico durante futuras citas. Para acceder al documento del Plan de cuidados del linfoma, visite lymphoma.org/programs.

Programas educativos para pacientes

La Fundación también ofrece diversas actividades educativas, como reuniones en vivo y seminarios web para personas que deseen aprender directamente de expertos en linfoma. Estos programas proporcionan a la comunidad de linfoma información importante sobre el diagnóstico y tratamiento del linfoma, así como información sobre estudios clínicos, avances en investigación y cómo tratar o afrontar la enfermedad. Estos programas están diseñados para satisfacer las necesidades de los pacientes con linfoma desde el momento del diagnóstico hasta la supervivencia a largo plazo. Para consultar nuestro cronograma de próximos programas, visite lymphoma.org/programs.


Lymphoma Research Foundation publica la serie de hojas informativas Entendiendo el Linfoma y la LLC con el propósito de informar y educar a los lectores. Los datos y las estadísticas se obtuvieron utilizando la información publicada, incluidos datos del Programa de Vigilancia, Epidemiología y Resultados Finales (SEER). Debido a que el cuerpo y la respuesta al tratamiento de cada persona son diferentes, ninguna persona debería autodiagnosticarse o comenzar un tratamiento médico sin antes consultar a su médico. El revisor médico, la institución del revisor médico y la Fundación no son responsables de la atención o el tratamiento médico de ninguna persona.

© 2024 Lymphoma Research Foundation Última actualización en mayo de 2024

Revisor médico:

Co-Chair: Leo I. Gordon, MD, FACP
Robert H. Lurie Comprehensive Cancer Center of Northwestern University

Co-Chair: Kristie A. Blum, MD
Emory University School of Medicine

Jennifer E. Amengual, MD
Columbia University

Carla Casulo, MD
University of Rochester Medical Center

Alex Herrera, MD
City of Hope

Shana Jacobs, MD
Children’s National Hospital

Patrick Conner Johnson, MD
Massachusetts General Hospital

Manali Kamdar, MD
University of Colorado

Ryan C. Lynch, MD
University of Washington

Peter Martin, MD
Weill Cornell Medicine

Neha Mehta-Shah, MD, MSCI
Washington University School of Medicine St. Louis

M. Lia Palomba, MD
Memorial Sloan Kettering Cancer Center

Pierluigi Porcu, MD
Thomas Jefferson University

Sarah Rutherford, MD
Weill Cornell Medicine

Financiado a través de subvenciones de: